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TecnoHotel | Domingo 20 de Octubre, 2019

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Planificar, el arte de que las cosas pasen

Planificar, el arte de que las cosas pasen
Pepe Cabello, coach for entrepreneurs

Me han preguntado muchas veces sobre cómo hay que planificar y después de veinticinco años dedicado a asesorar empresas, siempre me encuentro con los mismos puntos a tratar.

Planificar es simplemente tener un “cúmulo de acciones, perfectamente ordenadas en el espacio y en el tiempo, alineadas en pos de algo que aún no existe”

Si tengo en cuenta esta definición que me atrevo a hacer sobre la planificación, debemos analizar tres puntos súper importantes.

Primero, un lugar a donde ir. Es increíble que para mucha gente planificar esté asociado a organizar o agendar cosas y actividades. Nada más lejos de la realidad. El primer principio de la planificación es la visión. Hacia dónde voy. Sin un lugar donde ir o algo que construir, no tiene ningún sentido hablar de planificación.

El primer paso, y quizá el más importante, es saber exactamente dónde quiero estar o qué estamos queriendo crear.

Esta visión debe ser clara, específica, tiene que “caber en mi cabeza” y debe generarme dos sensaciones: certeza de que la puedo lograr y la motivación suficiente como para desear moverme hacia ella.

Poner fecha, la clave

A estas características hay que sumarle una más: ponerle una fecha de cumplimiento.

Una visión sin fecha es como un compromiso de boda sin día cerrado… simplemente no va a ocurrir jamás. Hablaremos y hablaremos, pero nunca pasará nada. Bueno sí pasa algo, que terminaremos frustrados de tanto hablar de lo que nos gustaría que pasara, pero que nunca pasa.

Nuestro cerebro no es funcional cuando no sabe dónde va. Es paradójico que muchas personas pasan más tiempo diciendo dónde no quieren ir, que declarando dónde sí desean llegar.

Imagínate montarte en un taxi en Roma y decirle al conductor todos los lugares donde no quieres ir. ¿Suena loco verdad? Igual de loco que pasarse la vida diciendo todo lo que no quieres que te pase o no quieres lograr.

Bueno, en el taxi de Roma, al menos te entretienes viendo la belleza de la ciudad, al igual que muchas personas o empresas, que se consuelan diciendo que a pesar de que nunca logran llegar a ningún lugar, al menos se divierten por el camino.

Lo de ponerle fecha es clave. Lo que no tiene fecha no sucede. Es otra de las “taras” de nuestro cerebro. Es funcional cuando le dices el día y la hora que tiene que ocurrir lo declarado.

¿Tenemos la visión y la fecha? Genial, pues ahora sí puedo cerrar el plan de acción, que lo dividiremos en dos conceptos: planificar y programar.

Planificar es definir todas y cada una de las acciones que he de acometer para que eso ocurra. Claro que nunca sabremos si lo que estoy definiendo como plan de acción será correcto o no.

Déjame decirte que es infinitamente más efectivo un mal plan ejecutado, que un plan perfecto metido en un cajón de tu escritorio.

Esas acciones deben ser constantes, es decir, aquello que mi gran maestro Jim Rohn decía de “disciplina constante”. Sé lo que tengo que hacer, lo hago… y no paro… esta es la clave, no parar.

También debe ser coherente con quién eres, con tus valores y principios. Tratar de ejecutar un plan de acción que esté en contra de tu identidad va a poner en riesgo tu estabilidad emocional, o el resultado y finalmente vas a desistir.

Por último, esas acciones, deben estar enfocadas en la visión. Esto es fundamental, estar revisando constantemente que mis acciones no se desalinean de la visión. Debemos analizar cada acción y estar dispuestos a cambiar todo lo que nos aleje o no nos acerque a la visión.

Ahora sí tiene sentido cada paso que demos

Haciendo alusión a aquel viejo proverbio chino de que “un viaje de mil kilómetros comienza con un solo paso”, ahora ese paso sabemos hacia dónde nos lleva.

Cuando ayudo a crear una planificación estratégica con una empresa o un emprendedor, siempre me gusta llevar este orden y recalcar la importancia de felicitarnos por cada paso dado.

Muchas personas tienden a lamentarse por la cantidad de pasos que les quedan por dar para lograr lo que quieren, sin darse cuenta de que lo importante es que ya dieron uno… un solo paso, que por supuesto no garantiza haber llegado al destino, pero sí garantiza que ya no estamos en mismo lugar.

Imágenes: Shutterstock.com

Pepe Cabello, coach for entrepreneurs

Pepe Cabello, coach for entrepreneurs

Más de 25 años dedicado a la formación y capacitación de equipos de ventas. Ha desarrollado programas formativos de alto nivel, impartidos en empresas, organizaciones públicas, partidos políticos, asociaciones de diferentes objetos sociales, centros educativos y universidades de varios países.

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