«Trabajar en la nube» se ha convertido en los últimos años en una de las expresiones más usadas en el sector hotelero. Simplificando mucho el concepto, podríamos decir que el término «la nube» se fundamenta en toda una serie de servicios, desarrollos y soluciones tecnológicas que, hoy por hoy, se ofertan a través de Internet y cuyo modelo de distribución de software se aloja en servidores externos al hotel (SaaS).
Los softwares de gestión hotelera ya son un «imprescindible» en las empresas de alojamiento. Cada vez son más los establecimientos que optan por automatizar sus operaciones y procesos, y también cada vez son más los que eligen soluciones en modo SaaS (Software as a Service), o lo que es lo mismo, desarrollos alojados en la nube.

Desde cualquier lugar

Las ventajas del uso de este tipo de soluciones son múltiples, destacando el hecho de poder disponer de los datos desde cualquier lugar, en cualquier momento y a través de cualquier dispositivo. Sin embargo, y paradójicamente, existe una sensación generalizada de inseguridad hacia este tipo de distribución de software, que no coincide con la realidad, puesto que se trata de un modelo de negocio que, además de seguro, permite optimizar la inversión realizada, al no tener que soportar los coste derivados de las actualizaciones o creación de nuevos usuarios.
Aun así, es cierto que se hace necesario tomar una serie de medidas que aseguren que nuestros datos están a salvo («si subes a la nube, hazlo con paracaídas») y, en esto, el proveedor de software contratado tiene mucho que decir.
Por ello, es importante trabajar con aquellos proveedores que ofrezcan unos servidores de cloud seguros, teniendo en cuenta que la seguridad cloud implica una buena seguridad interna de la empresa.
Otra de las principales preocupaciones relacionadas con la vulnerabilidad de los datos que llegan a la nube se refiere al robo de contraseñas. Este tipo de problema puede solucionarse con la instalación de procesos de autenticación de doble factor o en dos pasos. Este proceso nos permitirá añadir una capa adicional de seguridad. Asimismo, recuerde que limitar los accesos no es una cuestión de desconfianza, simplemente puede ayudar a evitar futuros conflictos.
Por último, preste atención al contrato de servicios. No se olvide de que tiene derecho a exigir un correcto tratamiento de la información que va a depositar en la plataforma. Apueste por los proveedores más transparentes.

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