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TecnoHotel | Martes 12 de Diciembre, 2017

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Los riesgos de seguridad del Big Data: ¿Qué nos tiene que preocupar realmente?

Los riesgos de seguridad del Big Data: ¿Qué nos tiene que preocupar realmente?
Mariona Campmany, Icar Vision

El Big Data mueve cada día unas cantidades de datos difíciles tanto de imaginar como de explicar. Las cantidades de datos se miden en unidades como el petabyte, que equivale a mil terabytes, o el zetabyte, que equivale a mil millones de terabytes. Para hacernos una idea, se calculó que en el 2013 Internet había producido en total 4 zetabytes de información, y el crecimiento cada año es exponencial.

¿De dónde salen todos estos datos?

Hoy en día casi cualquier empresa o persona, desde cualquier dispositivo, están aportando constantemente datos a la red, y una cantidad ingente a cada segundo. Se estima que un iPhone actual tiene más capacidad de cómputo que la que tenía la NASA cuando el hombre llegó a la luna. Pero no solo las personas desde sus dispositivos están enviando datos constantemente a la red, a través de las interacciones en redes sociales, canales de comunicación como el email o Whatsapp, o los propios metadatos del dispositivo. Las transacciones de datos, como facturación o llamadas, la navegación por Internet, el Internet of Things, con sensores captando y analizando datos de todo tipo de forma constante, e incluso los datos biométricos de seguridad, alimentan el flujo del Big Data.

Aparte de las innegables ventajas que el análisis del Big Data aporta a las empresas, la gestión de esta masiva cantidad de datos hace saltar algunas alarmas. Lo primero que nos viene a la mente es la privacidad, la remota posibilidad de estar encaminándonos a una realidad distópica como la que planteaba Orson Wells en su novela 1984, donde la vigilancia masiva llevaba a un estado de represión política y social. Poco probable, aunque venda titulares.

Lo que realmente nos tiene que preocupar…

El riesgo más real en Big Data son las brechas de seguridad. El incremento de datos compilados y tratados comporta un crecimiento constante de los ataques a la seguridad. Solo en el 2014 se incrementó en más del 50% el número de personas afectadas por brechas de seguridad, situaciones especialmente delicadas cuando información personal privada o financiera se ve expuesta.

En este gráfico interactivo sobre las principales brechas de seguridad del mundo podemos observar con un simple vistazo como las brechas aumentan cada año no solo en número, sino en impacto, es decir, en cantidad de datos filtrados.

Si analizamos las brechas ocurridas desde el 2014, los sectores más afectados son el financiero, el sanitario y las webs de servicios, con casos tan mediáticos como el de la financiera Morgan Chase y el de Ashley Madison.

La principal causa es la piratería, cuando los sistemas de almacenaje de datos son hackeados. El resto de posibles causas, como la publicación accidental, errores en los sistemas o trabajos desde dentro, suponen un porcentaje muy inferior al provocado por los hackers. Anecdóticamente, una de las principales brechas que se han producido recientemente y que expuso los datos de 191 millones de votantes estadounidenses, se debió a una configuración incorrecta.

¿Cuál es la clave para evitarlo?

El Big Data es ya una parte inseparable de la estrategia muchas empresas, no solo las grandes. Pero el tratamiento de grandes cantidades de datos tiene que ser parte también intrínseca de la estrategia del Big Data, presente desde la primera fase del proceso.

Hemos expuesto los casos de brechas en la seguridad más conocidos y, de alguna forma, más espectaculares, pero el hecho es que a menor escala los problemas en la seguridad afectan a muchísimas empresas y les suponen no solo una pérdida económica inmediata, sino también la pérdida de la confianza de sus clientes, que corren a refugiar sus datos a empresas que les ofrezcan una mayor confianza y seguridad.

Así, los sistemas de seguridad, de verificación de la identidad y de detección del fraude online son claves para evitar tanto la brecha, como las consecuencias si esta ya se ha producido y alguien intenta hacer un uso fraudulento de los datos expuestos.

En resumen, el Big Data ya forma parte de nuestras vidas de una forma u otra, por lo que, como con cualquier otra cosa, conocer sus riesgos es básico para poder utilizarlo sin consecuencias negativas para nuestra empresa o nuestros usuarios.

Imágenes: Shutterstock

Mariona Campmany, Icar Vision

Mariona Campmany, Icar Vision

Marketing Manager de Icar Vision, empresa dedicada a la prevención del fraude de identidad y gestión documental.

http://www.icarvision.com/fraud-proof/

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