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TecnoHotel | Martes 12 de Diciembre, 2017

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9ª edición del Barómetro internacional de financiación de la Innovación

Redacción TH

El Barómetro contempla el análisis de 1.500 empresas innovadoras de un total de 10 países: 9 de Europa (Alemania, Bélgica, España, Francia, Hungría, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa) y Canadá, mediante una encuesta a una muestra representativa del tejido industrial en los mencionados estados, desde una perspectiva multisectorial. Tanto a nivel internacional como nacional, la mayoría de las entidades han sido PYMEs. En el caso de España, el 25% superan una facturación de 50 millones de euros y 250 trabajadores, son de los sectores: construcción, ingeniería, industria, manufacturas (metalurgia, industria química, alimentación, etc.) y tecnologías de la información. El 64% de la muestra española corresponde a empresas de más de 20 años.

En palabras de Emmanuel Mielvaque, Country Manager de Alma Consulting Group para España y Portugal, el Barómetro es un “instrumento útil para analizar el ecosistema completo de I+D+i y sirve además para reflexionar acerca de las estrategias empresariales y su alineamiento con las políticas públicas de cada país”. Su objetivo es elaborar una completa visión de las herramientas que emplean las empresas para financiar su I+D a nivel global, así como medir el impacto de las mismas en términos de crecimiento e innovación.

En cuanto a la percepción de la competitividad y la innovación empresarial, varía en países como Portugal, Bélgica, Hungría, España o Francia, tal como podemos apreciar en la siguiente gráfica. En el caso de España, el 86% de las empresas se consideran competitivas frente al 68% que consideran a su país competitivo, abriéndose una brecha en cuanto a políticas estratégicas empresariales y políticas nacionales se refiere. Lo mismo ocurre en Francia y Hungría, siendo en este caso aún mayor la brecha. En Francia sólo el 37% considera a su país competitivo, mientras que en Hungría es el 49%, siendo el primero de la lista si nos referimos a la competitividad empresarial (94%). Para el resto de países las políticas públicas están alineadas con las estrategias empresariales.

Es llamativo que aunque las empresas consideran clave la innovación, sólo un porcentaje realiza actividades innovadoras. El 86% de las españolas dice ser relevante la innovación pero sólo el 68% se declara innovadora. Lo que implica que un 18% no consiguen incorporar la innovación en su estrategia empresarial. A nivel internacional, el porcentaje de empresas que consideran la innovación primordial es 15 puntos por encima.

 

Además de la actual coyuntura económica, la principal limitación que encuentra el sector privado a la hora de innovar es el factor coste, principal barrera a la innovación en términos de retorno de la inversión (según datos de 2012 del INE). Al coste como barrera de la innovación, le siguen el conocimiento y el mercado.

Para reducir el coste de las actividades innovadoras, las empresas pueden acudir a incentivos fiscales como dispositivo para atraer la inversión en I+D+i a una determinada región. Entre los recursos que emplean para innovar, en la siguiente gráfica se indican detalladamente todos los instrumentos a su alcance, destacando que tanto a nivel internacional como nacional, la I+D ha sido financiada principalmente con fondos propios.

La deducción fiscal, principal recurso externo utilizado para financiar la I+D

 

Las deducciones fiscales por I+D siguen siendo la opción de financiación empleada mayoritariamente por las empresas, siendo el instrumento más adecuado para una política de innovación. Los datos de la 9ª Edición del Barómetro internacional de financiación de la Innovación 2013 de Alma Consulting Group, muestran que el 71% de las empresas españolas encuestadas innovan frecuentemente en productos y procesos, por lo que comparándolo con las empresas que emplean deducciones fiscales (52%), hay un 19% que podrían aplicarse deducciones y no las están utilizando.

La deducción fiscal por I+D o por I+D+i permiten a las empresas recuperar entre un 25-42% del gasto realizado en I+D (pudiendo incrementarse en el caso de contar con deducciones adicionales por personal investigador e inversión en inmovilizado en exclusiva a actividades en I+D), y un 12% del gasto de los proyectos de Innovación Tecnológica. Además, aunque la normativa nacional establece ciertos límites para la aplicación en cuota del importe deducible generado, las deducciones son acumulables como crédito fiscal y aplicable en 18 años.

9ª Edición Barómetro Internacional de Financiación de la Innovación 2013. Alma Consulting Group

Hay que destacar también que el 22% de las empresas españolas que actualmente no aplican las deducciones fiscales acudían a ellas en el pasado y el 76% que emplean los incentivos fiscales a la I+D+i, los llevan utilizando más de 4 años. Asimismo, un 64% de las empresas internacionales encuestadas en la 9ª Edición del Barómetro internacional de financiación de la Innovación 2013, los emplean hace más de 4 años.

Con la entrada en vigor en España de la Ley de Apoyo a los Emprendedores y a su Internacionalización, se ha eliminado la restricción en la aplicación de las deducciones fiscales por la realización de actividades de I+D+i, de manera que puede solicitarse el abono de las cantidades que no puedan ser aplicadas por insuficiencia de cuota (cash back), con un límite de 1 millón de euros anuales para las deducciones de innovación tecnológica y un límite total de 3 millones de euros para la totalidad de las deducciones de I+D+i, límites aplicados a nivel de grupos de sociedades.

Redacción TH

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